Esta regadera amarilla de metal combina funcionalidad y decoración en una pieza compacta y llena de encanto. Su acabado envejecido con grabados florales aporta un estilo vintage muy atractivo, ideal para ambientes naturales, rústicos o románticos.
Gracias a su tamaño reducido, es perfecta para el riego de plantas pequeñas, macetas de interior o como elemento decorativo en floristerías, escaparates y composiciones florales temáticas.